Una finca que lo tiene todo. Combinamos la calidez de la vida rural con la adrenalina de los deportes de aventura. Del cuidado de una huerta pasamos a volar en una tirolesa. En el Mirador Divino Niño, los estudiantes aprenden de dónde vienen sus alimentos y luego ponen a prueba su valentía, todo en un mismo día.
Lo que vivirás:
- Conciencia Alimentaria: Valorar el trabajo del campo y el origen de los alimentos mediante la huerta y la granja.
- Desafío Integral: Combinar habilidades físicas (tirolesa/puentes) con habilidades sociales (comunicación asertiva).
- Liderazgo y Apoyo: Fomentar el ánimo y el soporte entre compañeros durante los retos de altura.
¿Por qué elegir este destino?
Es un "todo en uno" perfecto. Ofrece educación ambiental, retos físicos y diversión en un entorno seguro y acogedor.



